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Burn-out Nettle Empire

Si piensas que tienes burn-out profesional, te puede interesar.

¿Los trastornos del sueño, la irritabilidad frecuente, la dificultad para concentrarse o las ganas de rendirse rápidamente socavan tu vida diaria? Puedes estar sufriendo el mal del siglo: el agotamiento o burn-out. Hay muchas manifestaciones, físicas y psicológicas, de ocurrencia de un burn-out.

Características

El agotamiento o burn-out, todavía no se reconoce como una enfermedad profesional. El término “agotamiento” originalmente se refería a una construcción social y científica que surgió en la década de 1970 para describir el agotamiento de la ayuda y los profesionales de atención en el trabajo. Conceptualizado por primera vez por el psiquiatra estadounidense Freudenberger en 1975, ha sido objeto de mucho trabajo.

El agotamiento no es una nueva categoría de enfermedad psiquiátrica, sino una espiral peligrosa que, probablemente esto lleve a un cambio a la enfermedad (depresión o enfermedad somática) y a la desinserción profesional, social y familiar.

Christina Maslach – Psicóloga Social

Entre los signos más tempranos, los especialistas notan especialmente la aparición de trastornos del sueño (insomnio de media noche o de la noche, dificultad para conciliar el sueño …) que llevan a la adición de pastillas para dormir. A los que se deben agregar problemas dermatológicos (alergias, psoriasis, picazón), dolor difuso que se asemeja al síndrome de fatiga crónica o más localizados (dolor lumbar, dolor de cuello, tendinitis en el codo o el hombro), o dolores de cabeza, migrañas, Malestar o vértigo. Sentimientos de desaliento o tristeza, pensamientos negros o sentimientos de persecución, incluso ansiedad invasiva.

Del mismo modo, el síndrome de burn-out no debe confundirse con la adicción al trabajo. De hecho, las personas que son dependientes en el trabajo, incapaces de separarse psicológicamente, trabajan compulsivamente y trabajan muchas horas. Proporcionan un trabajo que va más allá de lo que se espera de ellos, hasta el punto de que su vida privada se ve afectada. Sin embargo, para estas personas altamente comprometidas, un cambio repentino en su entorno profesional, un desafío para sus habilidades o su trabajo, un grave fracaso o circunstancias que causan una crisis del sentido de identidad, pueden llevar a una erosión de sus recursos y para pasar a un síndrome de agotamiento.

Solución saludable

Pase lo que pase, si tiene los síntomas, no vaya a trabajar más*. Un médico hará el diagnóstico y según sus consejos te daría de baja.

Para curarse lo más rápido posible, es muy importante complementar la atención médica con un psicólogo, masajes, ejercicios de respiración, ejercicios físicos, etc.

Tienes que ser capaz de tomarte el tiempo de cuidarte, de encontrarte, de saber lo que amas, de aprender a manejar mejor el estrés, de hacer un balance.

También pasa por la dieta. Nos damos cuenta de que la flora intestinal está directamente relacionada con el sistema nervioso.

El ejercicio físico es esencial. A menudo, no nos damos cuenta, pero es un antidepresivo natural. Previene la fatiga, estimula la dopamina (ten cuidado, no demasiado, el programa debe ser adaptado).

El contacto con la naturaleza es muy importante, pasear por el bosque, a caballo, tocar los árboles.

La respiración. Esto requiere una buena oxigenación al aire libre, pero también ejercicios de respiración: respiración ventral, ujai (frenado) que permite el control de las emociones, ejercicios de coherencia cardíaca para controlar adecuadamente el estrés y regular la tensión cardíaca , yoga para combinar ejercicio físico y respiración, meditación para aprender a reenfocar.

Un buen descanso es esencial.

El sol también es bueno (vitamina D).

Trabaja y descansa, relájate, haz cosas que te haga sentir bien.

Relajación.

Sofrologia

Plantas y otros remedios naturales

Masajes.

Probióticos para la flora intestinal.

El omega 3.

Magnesio: El estrés excesivo puede desencadenar una deficiencia, mientras que el magnesio es muy importante para el sistema nervioso.

Vitamina B6.

El ginkgo biloba, que ayuda a revitalizar las funciones cerebrales, la circulación sanguínea, permite una mejor oxigenación del cerebro. Ayuda con la concentración y la memoria.

El eleutherococcus, una planta que puede adaptarse, mejorar la resistencia, resistir la fatiga. Actúa sobre las glándulas suprarrenales que, cuando están bajo estrés, funcionan menos bien, lo que puede provocar una gran fatiga y una caída en la presión arterial.

Hojas de ortigas y sus semillas en infusión. Muy similar al euleutherococcus, aumenta la vitalidad y la capacidad de resistencia del cuerpo para adaptarse mejor a las diversas tensiones, rica en clorofila, vitaminas, minerales y oligoelementos. Su contenido mineral nutre las glándulas suprarrenales, que mantienen su energía frente al estrés prolongado y la recuperan después del agotamiento.

Valeriana, un tranquilizante natural que ayuda a dormir.

La pasiflora, planta calmante para un sueño reparador y sin efectos secundarios.

Flor de Bach caso por caso.

Algunos aceites esenciales caso por caso también, como la bergamota que trae alegría, mandarina que puede ser calmante, etc.

*se recomienda acudir a la consulta de tu especialista.

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